El Síndrome Urémico Hemolítico registra el menor número de casos de los últimos diez años
Datos del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0) — Boletín Epidemiológico Nacional N° 807
De acuerdo con los datos notificados en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0), el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) registra en 2026 el menor número de casos de la última década en nuestro país.
Según la última actualización publicada en el Boletín Epidemiológico Nacional N° 807, este año se notificaron 73 casos en todo el territorio nacional. Este valor representa la cifra más baja para este período desde el año 2016, traduciéndose en 39 casos menos que el promedio registrado entre 2021 y 2025. Resulta fundamental destacar que este descenso se observa también en menores de 5 años, uno de los grupos más vulnerables ante esta enfermedad.
Una tendencia a la baja sostenida
La evolución registrada durante este año consolida una tendencia descendente observada en los últimos 10 años. Durante 2025, se notificaron 209 casos en todo el país (una tasa de incidencia de 0,44 casos cada 100.000 habitantes), la más baja del período 2015-2025.
La mayor proporción de estos cuadros clínicos se concentra históricamente en pacientes menores de 10 años. Los datos estadísticos detallan el impacto por edades:
| Grupo etario | Proporción de casos |
| 2 a 4 años | 43% de los casos |
| 1 año | 30% de los casos (mayor tasa de incidencia acumulada: 8,6 c/100.000 hab.) |
| 5 a 9 años | 18% de los casos |
Causas, transmisión y cuadro clínico
El SUH está asociado principalmente a la infección por la bacteria Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC). Su transmisión se produce a través de:
Alimentos contaminados o insuficientemente cocidos.
Consumo de agua no segura.
Contagio interhumano (generalmente por falta de higiene de manos o cambio de pañales).
Contacto con reservorios animales.
La enfermedad suele comenzar con diarrea (a menudo sanguinolenta), fiebre y vómitos. Con el avance del cuadro, se puede observar palidez marcada y cansancio (por la baja de glóbulos rojos), aparición de hematomas o petequias (por el descenso de plaquetas) y disminución o ausencia de orina debido al compromiso de la función renal.
Vigilancia y salud pública
Al ser una patología de gravedad, especialmente en la población pediátrica, el SUH constituye una prioridad de salud pública y forma parte de los eventos de notificación obligatoria (Ley N° 15.465, Resolución N° 2827/2022 y Disposición 1/2026).
Actualmente, el Ministerio de Salud de la Nación trabaja en el fortalecimiento de la vigilancia integral de las infecciones por STEC, optimizando los sistemas de alerta temprana y la articulación entre los equipos de epidemiología, bromatología y organismos de control. El descenso sostenido de los casos da cuenta de la vital importancia de esta vigilancia epidemiológica y del trabajo coordinado para detectar posibles fuentes de transmisión de manera temprana.





