Salud Preventiva
Herpes Zóster: advierten sobre los riesgos de la «culebrilla» y la importancia de la consulta temprana
Llegar a los 50 años o atravesar etapas de intensas presiones cotidianas suele pasar factura en nuestra salud. Cuando el cuerpo siente el agotamiento y las defensas flaquean, es posible que una extraña sensación de quemazón en el abdomen o la espalda encienda las alarmas. Se trata del Herpes Zóster, conocido coloquialmente como «culebrilla».
Desde el Colegio Médico Regional Río Cuarto, buscamos informar a la comunidad sobre esta patología recurrente en la etapa adulta, sus síntomas limitantes y las herramientas de prevención disponibles, basándonos en las recientes explicaciones de la médica pediatra Verónica Loggia, quien brindó su mensaje preventivo en LV16.com.
¿Qué es el Herpes Zóster y por qué se despierta?
El herpes zóster es una enfermedad infecciosa producida por la reactivación del virus de la varicela. La mayoría de los adultos contrajo varicela durante la niñez; sin embargo, al curarse, el virus no desaparece: queda alojado de manera latente en nuestro sistema nervioso.
Para que este virus se reactive y genere lesiones, debe ocurrir una baja en nuestras defensas. Los desencadenantes más críticos son:
La edad: a partir de los 50 años, el sistema inmune envejece y disminuye su función celular. |
El estrés: las presiones diarias debilitan significativamente nuestras barreras protectoras. |
Enfermedades de base: condiciones como la diabetes, asma, EPOC o tratamientos oncológicos aumentan la vulnerabilidad. |
Síntomas y el riesgo del dolor crónico
La enfermedad comienza con una sensación de quemazón, dolor o puntadas intensas en un sector específico de la piel (generalmente abdomen, espalda, cara o cuello), acompañado de enrojecimiento. A los 4 o 5 días, aparecen las lesiones típicas: ampollas o vesículas agrupadas en forma de ramillete que siguen el recorrido del nervio.
El aspecto más complejo de esta patología no es el sarpullido, sino el dolor. En aproximadamente un 30% de los casos, la persona puede desarrollar una neuralgia prolongada, un dolor crónico incapacitante que puede durar desde 3 meses hasta un año. |
Consulta temprana: la clave del tratamiento
Frente a la aparición de los primeros síntomas, la velocidad en la atención médica es determinante. El tratamiento consiste en medicamentos antivirales recetados por un profesional. Cuanto más rápido se inicie, más eficaz será para cortar el período de las lesiones y reducir el riesgo de secuelas dolorosas.
Prevención y vacunación
El sostenimiento de un sistema inmunológico fuerte es nuestra primera barrera. Esto se logra mediante una dieta saludable, ejercicio regular, buen descanso y el manejo del estrés.
Sin embargo, la herramienta más robusta es la inmunización. Actualmente existe una vacuna contra el Herpes Zóster disponible y recomendada para:
Personas mayores de 50 años.
Personas a partir de los 18 años que presenten factores de riesgo o inmunocompromiso.
|
Desde el Colegio Médico alentamos a toda la población a mantener al día su calendario de vacunación para adultos. Te invitamos a consultar con tu médico de confianza para evaluar tu caso y tomar medidas preventivas. ¡La salud se construye todos los días! |
Fuente: mensaje preventivo de la Dra. Verónica Loggia en LV16.com





