12 de marzo – Día Mundial del Riñón
Cada 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón, una fecha destinada a concientizar sobre la importancia de la
prevención y la detección precoz de la enfermedad renal crónica (ERC), una condición que afecta aproximadamente al
10% de la población mundial.
El lema de este año es “Salud renal para todos: cuidando a la gente, protegiendo el planeta”, destacando la importancia de promover hábitos saludables, el acceso al diagnóstico temprano y el cuidado integral de la salud.
A nivel global, más de 2 millones de personas reciben tratamiento mediante diálisis o trasplante renal. Sin embargo, muchas más lo necesitan y no acceden a estas terapias, lo que refuerza la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano.
¿Por qué son tan importantes los riñones?
Aunque representan apenas el 0,5% del peso corporal, los riñones reciben aproximadamente el
20% del gasto cardíaco en reposo, lo que demuestra su intensa actividad y su papel central en el mantenimiento de la salud.
Su función principal es filtrar y eliminar desechos y exceso de líquidos de la sangre, formando la orina. Cada día filtran entre
170 y 180 litros de sangre y producen entre 1,5 y 2 litros de orina, permitiendo eliminar toxinas y mantener el equilibrio interno del organismo.
Además, los riñones cumplen funciones fundamentales como:
- Mantener el equilibrio de electrolitos como sodio, potasio y calcio.
- Regular el volumen de agua en el cuerpo.
- Controlar la presión arterial mediante hormonas como la renina.
- Estimular la producción de glóbulos rojos a través de la eritropoyetina.
- Activar la vitamina D, necesaria para la salud ósea.
Los riñones no solo eliminan desechos: cumplen un papel clave en el equilibrio químico, la regulación hormonal y la salud ósea.
Factores de riesgo y prevención
La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de daño renal. Mantener valores por debajo de
140/90 mmHg es fundamental para reducir complicaciones.
Algunas recomendaciones clave para cuidar la salud renal incluyen:
- Llevar una alimentación saludable.
- Limitar el consumo de sal a no más de 5 gramos por día.
- Dormir entre 7 y 8 horas diarias.
- Controlar periódicamente la presión arterial.
- Realizar chequeos médicos de manera regular.
La enfermedad renal crónica puede avanzar de manera silenciosa. Por eso, la detección temprana permite iniciar tratamientos oportunos y mejorar la calidad de vida.
Cuidar los riñones es cuidar la salud integral. La prevención comienza con hábitos saludables y controles médicos periódicos.





