1949 - 2019

Salud mental: informar, acompañar y cuidar desde la comunidad

Salud mental: informar, acompañar y cuidar desde la comunidad

La salud mental forma parte del bienestar integral de las personas. Informarse, derribar prejuicios y fortalecer las redes de acompañamiento es clave para construir una sociedad más justa y saludable.


¿Qué entendemos por salud mental?

La salud mental es el bienestar emocional, psíquico y social que permite a las personas afrontar los desafíos de su vida cotidiana, relacionarse con otros y formar parte activa de la comunidad en la que viven.

No se trata únicamente de la ausencia de enfermedad, sino de la posibilidad de desarrollarse, vincularse y proyectar.

Reconocer y comprender los problemas de salud mental es el primer paso para romper con estereotipos, falsas creencias y prejuicios que aún hoy persisten, y que generan estigmatización y exclusión.

Un problema frecuente, no excepcional

Contrario a lo que muchas veces se cree, los padecimientos de salud mental no son poco frecuentes. Estudios de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud indican que los trastornos mentales se encuentran entre las cinco principales causas de enfermedad en América.

En Argentina, 1 de cada 3 personas presenta algún problema de salud mental a partir de los 20 años. Los más frecuentes son los trastornos de ansiedad, los trastornos del estado de ánimo, la depresión y los problemas asociados al consumo de sustancias.

La recuperación es posible

El padecimiento mental no es irreversible. Puede afectar de manera parcial y transitoria la vida de una persona y, con el acompañamiento adecuado, la recuperación es posible.

Es fundamental comprender que ninguna enfermedad se cura con el aislamiento. Las personas con problemas de salud mental no deben ser separadas de su comunidad. Todas tienen derecho a recibir atención sanitaria, acompañadas de sus afectos, en espacios que respeten su dignidad y derechos.

Romper mitos que hacen daño

No existe una relación directa entre padecimiento mental y violencia. En algunos casos pueden presentarse situaciones de riesgo, tanto para la propia persona como para terceros, pero estas situaciones pueden prevenirse con tratamientos adecuados, contención y acompañamiento social.

La discriminación, el encierro y el estigma no solo no curan, sino que profundizan el sufrimiento y vulneran derechos.

La salud es una sola

La salud mental no debe abordarse de forma diferente a la salud física. Ambas forman parte de un mismo proceso y deben ser atendidas desde una mirada integral, en hospitales generales, centros de atención primaria y espacios comunitarios.

Actualmente, el sistema de salud trabaja en la transición hacia modelos más inclusivos, que promuevan la reinserción social y el acompañamiento comunitario, en lugar del aislamiento prolongado.

¿Cómo podemos ayudar como comunidad?

  • Escuchando sin juzgar.
  • Respetando las distintas formas de sentir y expresar emociones.
  • Acompañando a las personas y a sus familias.
  • Evitando etiquetas y llamando a cada persona por su nombre, no por su diagnóstico.
  • Entendiendo que los consumos problemáticos son una cuestión de salud, no de justicia.

Cualquiera de nosotros puede atravesar un padecimiento mental: un amigo, un familiar o uno mismo.

Redes que cuidan

Existen múltiples espacios donde se puede buscar ayuda y acompañamiento:

  • Hospitales generales.
  • Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS).
  • Espacios comunitarios.
  • Escuelas, clubes, iglesias y emprendimientos sociales.

Un compromiso colectivo

Desde el Colegio Médico Regional Río Cuarto reafirmamos nuestro compromiso con una mirada integral de la salud, basada en la inclusión, el respeto y los derechos humanos.

Informar es cuidar. Acompañar es sanar. Construir comunidad es hacer salud.

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